20 April 2020

Salmo 40:1-4

 Al SEÑOR esperé pacientemente,

  y Él se inclinó a mí

  y oyó mi clamor.

Me sacó del hoyo de la destrucción,

  del lodo cenagoso;

Asentó mis pies sobre una roca

  y afirmó mis pasos.

Puso en mi boca un cántico nuevo,

  un canto de alabanza a nuestro Dios;

Muchos verán esto, y temerán,

  y confiarán en el SEÑOR.

Cuán bienaventurado es el hombre

  que ha puesto en el SEÑOR

  su confianza...

(Salmo 40:1-4)